Qué es una red flag y qué hago con ella
Cada hallazgo del informe dice si es un requisito de ENISA o una señal práctica. Un requisito que falla es «no apto»; una señal práctica, «todavía no apto».
Actualizado el
Una red flag es un hallazgo que falla en la sección «Requisitos comprobados» de tu informe de enisa.ai, y lo que importa es su clase: si falla un requisito publicado por ENISA, el veredicto es «no apto»; si falla una señal práctica, «todavía no apto» — y es corregible. Al terminar sabrás distinguir un problema definitivo de uno corregible y qué hacer en cada caso.
Dónde están las red flags
Tu informe comprueba los requisitos uno a uno y muestra cada hallazgo con su resultado. Los que fallan son tus red flags — y lo importante no es cuántas hay, sino de qué clase es cada una. Por eso cada hallazgo lleva su origen entre paréntesis:
- Requisito de ENISA — publicado en la fuente oficial, con cita textual detrás.
- Recomendación de ENISA — orientación oficial, no un requisito estricto.
- Señal práctica, no publicada por ENISA — lo que la experiencia de los expedientes reales enseña, aunque no esté escrito en la convocatoria.
- Valoración de enisa.ai — nuestro criterio metodológico.
Requisito de ENISA que falla: no apto (hoy)
Si falla un requisito publicado, el veredicto es No apto: con esos datos, hoy no hay expediente viable, y la estimación queda limitada a 18 como máximo. Ejemplos: no ser una sociedad mercantil domiciliada en España, o destinar parte del préstamo a refinanciar deuda o repartir dividendos — ENISA lo prohíbe expresamente, y es de los errores que nadie descubre hasta que el expediente ya está presentado.
Que sea «hoy» importa: algunos requisitos dependen de decisiones tuyas (el destino de los fondos, por ejemplo) y pueden replantearse.
Señal práctica que falla: todavía no apto
Si lo que falla es una señal práctica, el veredicto es Todavía no apto — que es distinto de no apto. No incumples nada publicado; te falta algo que en la práctica condiciona las aprobaciones, y el informe te dice qué cambiar. El ejemplo clásico es la ampliación de capital dineraria: no es un requisito publicado por ENISA, pero casi todas las propuestas condicionan el desembolso a una. Hacerla convierte un «todavía no» en un expediente defendible.
Llamar a eso «no eres elegible» sería falso — y te desanimaría de una solicitud perfectamente viable. Por eso el informe nunca presenta una señal práctica como si fuera un requisito oficial.
Qué hacer con una red flag
- Mira su origen. ¿Requisito publicado o señal práctica?
- Lee los «Próximos pasos» del informe: están ordenados y son concretos.
- Corrige lo corregible — cerrar la ampliación, depositar las cuentas, replantear el destino de los fondos…
- Repite el análisis con la situación nueva cuando lo hayas hecho. Cada análisis es una foto fija; la foto nueva puede dar otro veredicto.
Problemas frecuentes
Tengo una red flag y una estimación baja, ¿está todo perdido?
No necesariamente. Si es una señal práctica, es corregible por definición. Solo un requisito publicado que falla —y que no puedas cambiar— cierra la puerta de verdad.
¿El informe marca un requisito como no comprobado?
Faltó información para resolverlo y el veredicto se marca como provisional. Un análisis nuevo con ese dato lo resuelve.
¿Te ha resultado útil?